Notas de autor

La presencia de la sensualidad, de los géneros masculino y femenino y de la sexualidad en la música clásica siempre ha sido intensa.

A diferencia de la música popular, la existencia del erotismo en la música vocal clásica tiene lugar de manera implícita, disfrazada con recursos musicales y estéticos que aparentemente no conocemos ni reconocemos, pero que siguen unos códigos que llevan a este objetivo: tratar el sexo y todo aquello que lo rodea ( seducción, enamoramiento, flirteo, deseo, ambigüedad sexual, insinuación, pasión, cortejo…)

Así mismo, la música está formada por construcciones de género y de sexualidad, los cuales están organizados y tratados a partir de la sociedad patriarcal que siempre ha existido a lo largo de la historia hasta la actualidad.

La representación teatral-musical debate dos conceptos que están inevitablemente relacionados: la existencia del erotismo y de la sensualidad en la composición lírica y operística entre los siglos XVII y XX y, por otro lado,  la influencia del patriarcado en la construcción de los géneros masculino y femenino en el panorama musical.

El proceso creativo de este proyecto se inició con el estudio teórico de la musicóloga estadounidense Susan McClary sobre la creación de los géneros masculino y femenino en la música clásica, la búsqueda de recursos musicales que expresan erotismo y el papel de la mujer en escena a lo largo de la historia.

Analizada la información, entendimos la importancia del patriarcado en la creación de los géneros masculino y femenino en la música, siendo el punto de partida del personaje principal del espectáculo: Regina, una víctima con pocas oportunidades para expresarse con libertad y autenticidad pero que finalmente decide explorar nuevos caminos que la conducirán a una catarsis y transformación vital.

Las arias y duos de ópera, minuciosamente seleccionadas, abarcan los s. XVII hasta el  sXX con obras de Bizet, Gounod, Scotto, Haendel, Offenbach, Léhar, Monteverdi, entre otros.

 

Sílvia Roqueta